01 / QUÉ ES
Un auto a radiocontrol que se maneja por internet, viendo a través de la cámara en su trompa. Hoy desde un browser, después desde un headset. La versión que sigue interesándome es la del final: una pista con varios autos, y gente corriendo entre sí desde sus propias casas.
Nadie necesita que esto exista. Ese es justamente el punto: la telepresencia es un problema difícil, y esta versión cabe en un escritorio y falla barato. Todo lo interesante de controlar una máquina de la que no se está al lado aparece acá, a una escala donde un error cuesta un paragolpes.
02 / CÓMO FUNCIONA
Dos cerebros, separados por el plazo. El auto lleva un microcontrolador y una computadora de placa única, y están separados a propósito. El microcontrolador es los músculos: motores, dirección, failsafe, un loop medido en milisegundos que nunca puede esperar nada. La computadora de placa única es los ojos y la red: aloja la cámara, codifica el video y mantiene la conexión. Se hablan entre sí por una línea serial, que es el enlace más barato y más aburrido disponible, y por eso el que no falla.
La línea del medio. Todo lo que cruza internet se trata como no confiable por defecto. El comando va en un sentido, el video vuelve en el otro, y ninguno de los dos puede tomar un motor de rehén. Si el enlace se cae, el auto no se queda congelado a mitad de curva esperando un paquete: el reflejo está de su lado de la línea y toma el control.
El camino de vuelta es el enemigo. El video que sale de la cámara, se codifica, cruza una red, se decodifica y llega a un headset gasta milisegundos en cada paso. En un monitor eso es lag y uno se adapta. En un headset el oído interno hace la cuenta, no coincide, y se siente en el estómago en menos de un minuto. Así que el trabajo es un presupuesto: medir cada etapa, anotar el número, y hacer que todo lo que quiera sumarle tenga que justificar el costo.
Un lugar real. La goma fría agarra distinto que la caliente. Un conector funciona hasta la tercera vuelta. En interiores, el acelerador a fondo es inútil, así que el acelerador rampea en vez de saltar. El mundo físico sigue produciendo fallas que un simulador nunca me habría mostrado, que es la razón entera para construir esto en átomos.
03 / DECISIONES
El reflejo vive en el vehículo. Todo lo que tiene un plazo corre donde la red no lo puede dejar sin aire. Es la misma regla que el resto del taller: poner lo que no puede fallar del lado del límite que uno controla.
Un auto real, no una simulación. La latencia simulada no enseña nada sobre el conector flojo o el brownout cuando el motor tira fuerte.
El hito uno es el aburrido. Acelerador y dirección primero, desde un teclado, con la ganancia bajada a un cuarto para la primera prueba. Todo proyecto que empieza por el headset termina con un headset y sin auto.
La versión inútil va primero. Un juguete no tiene stakeholders, ni plazo, ni scope creep, lo que lo convierte en el lugar más honesto para aprender un problema difícil.
04 / ESTADO
El hito uno cerró en junio de 2026: acelerador y dirección funcionando, sin cables. Cámara y headset, lo que sigue.